martes, 13 de mayo de 2025
TENIENTE DE NAVIO
sábado, 22 de febrero de 2025
EL COLOR AZUL Y EL BLANCO
Es muy normal encontrar construcciones en los poblados y en la ciudad que están pintadas de azul celeste y blanco. Es un tema identitario, ya os imagináis. Una fuente, un depósito, una escuela, que han sido erigidas por algún organismo internacional de los muchos que tiene la ONU. Para mí es azul piscina, piscina a la que se han tirado con cantidad de programas, proyectos y personas, claro. Este país es el que aglutina mayor contingente de cascos azules del mundo. Es un contingente de unos 17.500 efectivos. Los hay de todas las nacionalidades, desde Túnez a Laos, Pakistán, Marruecos o Perú. También hay africanos de Burundi, Ruanda Zambia, Egipto o Camerún. También de diferentes países europeos. Los hay civiles y militares. Aquí la misión se denomina MINUSCA. Es la continuación de otra misión anterior, que a cuenta de la guerra, acabó como el rosario de la aurora, aunque los franceses les ganaron en el ridículo de la ineficacia con su operación mixta Sangaris. El nombre responde a Misión Multidimensional Integrada de Naciones Unidas para la Estabilización en RCA. ¡Casi nada! Un programa carísimo. Un peaje que de ser necesario es impensable en sus cifras de 1.116.738.700 $. Todo empezó en 2010 con la BINUCA que pretendió reforzar las instituciones del gobierno del país. A cuenta de la violencia se hizo necesario que en 2013 se pasara a la MISCA, una fuerza militar azul, internacional liderada por la Galia empeñada por el mantenimiento de la paz. Desde 2014 son lo que son en la actualidad. En su ideario está primordialmente salvaguardar la paz y proteger a la población civil. Todos sus programas tienen un cuidado tratamiento mediático en redes.
La realidad es que el 70% del tráfico rodado son grandes vehículos suyos y numerosas patrullas que bien se pasean en tanqueta o bien en Pick-up, exhibiendo al menos su presencia, que se piensa disuasoria. Después numerosos programas de alimentación, de derechos humanos, de escolarización, de igualdad, de organización política y electora, de protección de la infancia, de seguridad, ... lo que queramos encontraremos. Ahora con un poco de miedo a cuenta de las medidas adoptadas por Trump y que les reducirá presupuestos, personas y servicios. No se si sirve para mucho, para algo seguro que sí. No seré yo aquí el crítico que haga una enmienda a la totalidad, pero realmente es escandaloso y viendo los resultados donde ONG's e Iglesia nos sumamos al trabajo que se realiza con la población, algo se está haciendo mal, cuando la mayoría de los programas funcionan y al final colaboran con el mantenimiento de una mentalidad de gran dependencia del exterior.
Toda esta reflexión en azul a cuenta de la visita que estos días nos ha realizado Jorge, nuestro Director General en el IEME, quien a pesar de su gran experiencia en Zambia y resultarle muy familiar el ambiente popular, se ha sorprendido de esta sobredimensionada presencia supranacional. Ha podido conocer y acercarse a los emblemáticos PK5, PK9, PK12, Petevo y Point zéro. Ha visitado la catedral desde la que un valiente papa Francisco abrió las puertas de la misericordia. También la parroquia de Fátima, protagonista de tristes acontecimientos cuando la violencia campaba a sus anchas por las calles de Bangui, a pesar de estar a escasos metros de diferentes acuartelamientos azules. Vio el escenario físico de los asesinatos que aquí se cometieron y las víctimas mártires que encontraron la muerte de este modo violento, injusto e inocente, un domingo mientras misa. El pasado día ocurrió lo mismo en Congo, con la matanza de 70 cristianos en una iglesia.
También visitó la primera pica del evangelio en el corazón de África, en ese lugar bañado por el Oubangui, san Pablo de los rápidos. Se acercó a M´Baiki y pudo tocar la pobreza con la que se adornan las Misioneras de la caridad de madre Teresa. También en Bangui a ese sueño de la familia carmelita de enseñar a sacar el fruto de la tierra y de la doméstica y cuidado de animales de granja. Hubo tiempo para disfrutar de la propia naturaleza visitando las cascadas de Boalí que a unos 90 kms de Banghi precipitan el agua del Balí, afluente del Oubangui, que también ha viso ya más pacífico al lado del monasterio de las Benedictinas.
Creo se lleva la impresión de haberse acercado de veras a la miseria que aquí juega a disfrazarse de pobreza cada día, una tierra y unas gentes que por más que las pinten de blanco y azul siguen inmersas en su frágil realidad, vida que asumimos y queremos cambiar no con programas ambiciosos ni cifras impensables, si no con el Evangelio que presenta la Iglesia en esta porción de la nada donde hay tanto a la vez. Quizá el blanco y el azul en estos días que la liturgia nos ha acercado al ciclo de Noé, nos ayuden a expresar con gratitud un paso entre nosotros, hoy el de Jorge y siempre el de Dios. Quizá los hombres de azul de verdad son aquellas personas que sueñan y se esmeran por otra realidad, un programa sin presupuesto definido, más que la entrega de cada día. Un sueño que se hace realidad al sabernos peregrinos de la esperanza, testigos de unos cielos nuevos y una tierra nueva.
domingo, 23 de julio de 2023
RIP
De nuevo la moto es nuestro transporte hasta Scad. Vamos a un funeral, será el primero al que acudo. La ceremonia es en la propiedad, la casa del finado. Allí mismo será enterrado. Un gran gentío de gran colorido nos da la pista del lugar. Cantos y bailes donde todos participan. El espacio delante de la vivienda es amplio. Restos de diversas fogatas delatan una anterior vigilia nocturna concurrida. El difunto está en un féretro de madera sencilla, forrado de azul vistoso con estrellas y una cruz e amarillo resultón. Lo tiene colocado en el amplio portal de la casa, el ataúd sobre la cama. El resto es una amalgama de mujeres en derredor. A su lado la viuda. Deja once hijos y cuarenta y tres nietos. Percibo que los roles están muy repartidos. Los hombres no llora ni se lamentan. Sólo espectan. El responsable del kodoro hace un panegírico tras lo cual dará comienzo la misa.
Bwa Evrad indica cambiar el lugar del altar. Está muy alejado de todos. Lo han preparado muy bien. Una empalizada que sostiene un ensombrado de diversas ramas. Una vez reubicado, toman posesión de lo que fuera lugar sagrado, todas las autoridades, los “akota zo”. Diversos símbolos van colocando sobre la caja del difunto. Una cruz tosca, labrada en madera, recuerda su reciente condición cristiana. No en vano se bautizó en Junio, estando bien. Una trenza vegetal con unas tímidas flores, deposita ahora su viuda. Una vela encendida, su hermano. La misa celebrada en medio de un gran ambiente de cantos y algarabía. Un ruido de máquina diesel anticipa lo que será una tanqueta de la ONU que pasa por el lugar con la única pretensión de que nos sepamos vigilados. Murmullos al respecto. Por si no fuera poco, al cabo de unos minutos vuelve a pasar de regreso con la misma pose de superioridad circunspecta, ajena a la vida que palpita fuera del acorazado. Los comentarios arrecian:"el otro día en Mali la gente les tiraba cosas..."
Concluida la ceremonia, voluntarias mujeres prestan sus paños que un hombre anuda sucesivamente. Unos militares se dirigen ante el ataúd y saludan al finado. Fue en su momento autoridad del kodoro, lo debió de hacer bien y ser honrado y justo. Como tal es recordado. Ya sólo hombres, se encaminan con el féretro al lugar de su enterramiento, a pocos metros de su vivienda. Es el momento en el que las mujeres plañen a coro. Como contrapunto, la viuda ejecuta una lastimosa danza y se revuelca en la tierra. Los hombres con los lienzos anudados descienden la colorida y sencilla caja al fondo del agujero. Comienza el enterramiento. Las sucesivas paladas de tierra quedan acalladas por el griterío femenino. Todo sigue un guión. He enviado alguna foto de esto y alguien me ha comentado: “la gente no parece muy enlutada”. He respondido que aquí para ellos, morirse es con mucho lo mejor que les puede pasar, porque la experiencia que tienen de la vida, simplemente no es para vivir. Esto me decía un paisano. “Bwa Chus, gé kètè lège, ká kèkereke kota lège”: Padre, ahora aquí es camino estrecho, allí mañana es camino grande.
De regreso paramos para ver la evolución de la construcción de la capilla e Paris-Congo. Están acabando el perímetro encofrando y tienen ya a punto la pira de ladrillos para durante dos días someterlos, en número de unos cuatro mil, al cocido del fuego. Toda una parábola de la vida en este día, pienso. Nuestra frágil condición se acrisola en la prueba como única técnica para perdurar. Vivir hoy en torno a la muerte, ha sido toda una experiencia. Descanse en paz el del hoyo; los vivos aquí ya quisieran ir al bollo...
FIN DE PISTA
Hay palabras y lugares que todos guardamos en el libro de nuestras vidas con una honda significación y sentido. Todos tenemos palabras, olor...
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Hay palabras y lugares que todos guardamos en el libro de nuestras vidas con una honda significación y sentido. Todos tenemos palabras, olor...
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Estos días caracterizados por largos y pausados paseos donde descubres cómo el ir pendiente del teléfono (es increíble) no nos permite darno...
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Hoy toca algo de datos, para ir construyendo poco a poco una idea cierta de dónde estamos como Iglesia de Zamora y de cuántos, quienes y cóm...



