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sábado, 31 de mayo de 2025

TIENES UNA CARTA

 Recuerdo con cariño una película de hace años "Tienes un email" y también una canción de unos años antes de Tam Tam Go, que en "Atrapados en la Red" dedicaban a la @ donde entre otras cosas se decía que "abriré un archivo en mi corazón". Hace unos días recibí en mi teléfono un enlace a una carta que me escribían unos alumnos de religión de un Instituto de Zamora. Una carta llena de inquietudes y preguntas rubricadas por sus firmas. Leída, dediqué un tiempo para responderles, y creo puede ser buena ocasión reproducirla para esta entrada de hoy en el blog.

Queridos amigos, comienzo agradeciéndoos a todos vosotros, a Félix vuestro profe de reli y a todo vuestro Instituto, que conozco bien, el detalle de acordaros de los misioneros, en este caso de mí, y hacernos llegar vuestras inquietudes y preguntas que paso a intentar responder.

Como Ginevra, Ana Belén, Alba y Rosy, yo también tengo un nombre. Mis padres me pusieron hace 55 años el nombre de Jesús. Soy el más pequeño de cuatro hermanos, todos chicos y soy de Zamora. Nací en la calle Sta. Teresa, muy cerca de vuestro Insti. Hice durante unos años diversas experiencias misioneras en Angola, cuando era como Félix profe de reli en la Universidad. Cada año en verano íbamos un grupo de alumnos a conocer y ayudar en la medida de las posibilidades a los misioneros del Verbo Divino y a las Hijas de la Caridad que allí trabajan. Así conocimos Luanda, Lobito, Lubango, Quipungo y Sendi. Experiencias inolvidables y que sembraron en mí el deseo de dedicarme un tiempo a la misión. Ahora estoy desde 2023 en República Centroafricana. ¡Imagino que tengáis que buscar en un mapa dónde está! Jjjjj porque apenas nadie la conoce. Es un país tan grande como España y Portugal juntas y está entre el 3-4 puesto de los países más pobres de la tierra. Hay en todo el país una gasolinera en la capital. Y sólo hay luz y agua en algunas zonas de la capital también. Luz y agua que están más tiempo cortadas que en servicio. Aquí tenemos muy implantada la energía solar. ¡No tuvimos vuestro apagón, porque aquí estamos de apagón contínuo! La energía dura lo que duran las baterías. Es un país que ha estado en guerra abierta hasta 2021, ahora hay mucha tensión y aquí está el destacamento más grande del mundo de soldados de la ONU, los cascos azules (Más de 30.000 !!!!). Es un país rico en recursos naturales y el segundo pulmón de la humanidad. Después de la Amazonia estamos nosotros, la cuenca del Oubangui. No hay hospitales como ahí y sólo el 30% de los niños van a la escuela……. Imaginaos también qué escuela. Hay entre 80 y 100 por clase………  para un solo maestro no muy bien formado.

Siempre me ha gustado viajar y conozco muchos países, sí. Qué duda cabe que los viajes se los paga uno de su bolsillo. Ya cuando venía a Angola con mis alumnos, cada uno se pagaba su viaje, las actividades que organizábamos no eran para pagar los billetes de avión, si no para emplearlos en los programas de desarrollo que tenían misioneros y misioneras. Queridas Silvia, Yanira, Angélica y Sheila, amo lo que hago, disfruto con lo que vivo y también sufro con ello. Me duelen las cosas cuando no salen bien y me alegro y soy feliz cuando se realizan conforme lo que se espera. Vivo mi vida como una vocación, eso es, donde no hay horarios ni límites. Os he de confesar que la recompensa que uno adquiere tanto en los logros como en los fracasos…… es increíble. Descubres que la gente te quiere y tú les quieres también, y te alegras con ellos y luchas con ellos y lloras con ellos. Ellos forman parte de ti y tú de ellos. 

Normalmente la gente es generosa y dona para ayudar a que la vida pueda ser mejor para esta gente. Hoy por hoy lo más eficaz es donar en dinero, porque permite un cambio siempre beneficioso y muy multiplicado aquí. Pablo, Samuel, Adrián, Hugo, Antony Daniel y Hugo, pensad que aquí la gente vive con menos de un euro al día y que el salario mínimo aquí son unos 45€/ mes. Comparadlo con lo que gastáis cada día en vuestros chuches o cosas del insti, comparadlo con el salario mínimo en España…… Si aquí llegan por ejemplo 100,00€ hay que multiplicarlo por 655 y son 65.500 Fcfa, la moneda de aquí, ¡más de lo que cobran al mes dos trabajadores! La gente contacta con nosotros directamente y nos piden los números de cuenta y envían dinero, también lo hacen a través de ONG’s como Manos Unidas, Cáritas o Delegaciones de Misiones. Nosotros aquí ya adquirimos lo necesarios para llevar adelante esos proyectos. Después justificamos las obras. Ayudar te hace sentir bien, claro que sí, a veces también te hace enfadar por muchas cosas que has de vencer, también por parte de ellos que a menudo se acostumbran a que les des todo hecho y no se esfuerzan lo que debieran. 

La vida de un misionero es muy normal. Está integrada por la vida de oración. Es muy importante, chicos, la vida interior, el trato con Jesús, su palabra, los sacramentos. Nadie puede dar lo que no tiene y es importante hacerlo bien, tener cargadas las pilas, porque si no nos convertimos sólo en charlatanes. Después visitas poblados, enfermos, ancianos, juegas con los niños. Te dedicas a hablar con el catequista, que aquí es una persona muy importante. Imaginaos que sólo mi parroquia es casi la mitad de la provincia de Zamora. Tengo a la capilla más distante tanta distancia como de Zamora a Valladolid. Vamos en todo terreno, porque no hay carreteras, sólo caminos. Aquí hay dos épocas. Dos estaciones, la seca y la de lluvias. La seca es de diciembre a abril y la de lluvias de mayo a noviembre. Los caminos se ponen imposibles de barro y agua y has de poner el 4x4. Más de una vez quedas en el barro y te tienen que venir a ayudar las gentes de los poblados. Hacer 80 kms te lleva 8 horas dando saltos y saltos, has de ir con mucha precaución. Llegas a los poblados te acogen, te dan cobijo y alimento los días que estás entre ellos y después te regresas a la misión donde te has de reponer y descansar un poco de viajes, dormir en el suelo, calores y a veces … la malaria. Yo ya la he pasado dos veces. 

Soy misionero desde siempre, primero lo fui en Zamora en los pueblos, en la capital, en Toro, durante 25 años. Todos somos misioneros, ¡vosotros también!, ser misionero es vivir al estilo de Jesús, para los demás. Y como os decía antes, me siento muy bien porque vivo mi vida como una vocación, una entrega. Guillermo, Zaira, Pablo y Albert, no se te olvidan las personas a las que ayudas, desde la primera a la última. Fue un chico, un pigmeo que le ayudé a que estudiara una Formación Profesional con los salesianos y pronto pondremos su taller en el poblado. La última ha sido una chica de vuestra edad, Grâce, hace apenas un mes. Ha sido operada de sus pies, porque desde pequeña vivía y se movía gateando…….. Cuando el otro día me mandó un video con sus primeros pasos de pie…… me emocioné mucho y di gracias a Dios por haber estado en el lugar adecuado en el momento oportuno. Si accedéis a mi blog le pondréis cara a los "milagros" y también esas páginas oscuras que tiene la misión. A lo mejor lo podéis leer alguna vez en clase.

La vida de un misionero no es una vida de éxitos. Es verdad que los hay, pero también hay momentos que no lo son. La vida del misionero es una vida de servicio, de entrega. Una vida de discípulo de Jesús. Hay momentos de todo tipo, pero no piensas tanto en “hacer” cuanto en “estar”, ser uno de ellos. Valoran mucho que dejando “nuestro mundo” de comodidad, hayamos venido a compartir la vida con ellos, a decirles que nos están solos, y sobre todo, que no están olvidados de Dios, sino que son sus preferidos, por eso les hace entrega de lo mejor a pesar de tanta dificultad. 

Soy misionero porque así lo descubrí en mi corazón después de muchos años dedicado a serlo también de otro modo ahí entre vosotros. Soy misionero porque la Iglesia Diocesana ha acogido mi propuesta y haciéndola suya (vuestra también), me ha enviado. Mi objetivo es descubrir ahora aquí la voluntad de Dios y ¿sabéis? Hubo un santo que dijo que la voluntad de Dios es que los hombres vivan. Hay que hacer posible la vida, la vida de verdad, la vida digna, en todos los rincones de la creación, por eso Jesús envió a sus amigos “hasta los confines del mundo”, para hacer posible la vida. Esta tarea es un regalo, no es sólo fruto del esfuerzo. Y lo que me motiva es que… me siento amado de Dios, lleno de Jesús, fortalecido por su Espíritu. ¡Es verdad que Él está siempre con nosotros, con cada uno, conmigo, con vosotros, con todos!. 

Evan, Álvaro, Daniel, Álvaro, Iker y José Antonio, cumplir, cumplir…. esto no se cumple nunca! Se van haciendo logros, vas creando responsabilidades, que cada quien sea protagonista de su vida y su historia, abierta a Dios y a los demás. Es una labor muy lenta y poco a poco y el único que podrá hacerla madurar, como un fruto, será el mismo Dios, que actúa en los corazones de cada cual de un modo particular y les orienta siempre al bien. La fe es muy importante. Si no crees en lo que haces, en lo que dices, en quién eres, ¿en Quién te envía……? La fe es el corazón de la vida una vida que si no es compartida y vivida con intensidad…. No es vida auténtica, no es fe auténtica.

Jo! ¡Vaya pregunta buena! Ya sois un poco mayores y os dais cuenta de que la vida es una escuela que nos enseña en todas las ocasiones, las buenas y las menos buenas, a ser personas en verdad. Aquí aprendes a vivir con lo indispensable, a valorar todo, todo. La misión te enseña desde el corazón de Dios. Aprendes a mirar de modo distinto a tu alrededor y al otro. Te enseña a estar cerca, con palabras o en silencio, pero a estar ahí. Aprendes a no creerte salvador, ni poderoso, si no sólo instrumento del amor de Dios. Te enseña a tener el corazón amplio en el que caben ahora todos, los que has dejado en tu tierra y parecen estar lejos y también los que empiezan a formar parte de tu familia aquí y ahora en este rincón del mundo, olvidado y que habéis tenido que buscar en un mapa, pero que es real. Esta tierra del sueño de Dios, un sueño de vida, justicia y fraternidad y para todos.

Chicos/as, os agradezco mucho vuestra carta que me ha hecho sentarme un poco y así también descansar un poco. Preguntas seguro que quedan muchas y respuestas más aún. Sólo os animo a que viváis ahí vuestro ser misioneros, valorando todo lo que tenéis para crecer como el Insti, la Parroquia, los amigos, … Agradeced cada gesto de amor en vuestras casas. Y nunca os olvidéis que Jesús confía en cada uno de vosotros para hacer de este mundo ese hogar común que habréis de construir y dejar mejor de lo que lo habéis recibido.

Na ti be Afrika, singila mingi ala kwe, nga tufa ti Nzapa  na ti ala nga sewa ti ala!*

Desde el corazón de África, muchas gracias a todos y que Dios os bendiga y bendiga a vuestras familias!

*En sango que es la lengua bantú común de este país.

Amaboko be oko ti Bwa Chus! Abrazos del Padre Chus!

Recuerdos a vuestro profes y a todo el  “MariMoli”, en especial a Félix.


lunes, 5 de febrero de 2024

LA CARTA

Aquí estamos los dos, sentados en un banquito del oratorio de casa que apenas hace unos días hemos terminado de pintar. Una recreación de una obra del, precipitado al abismo por el mal, Rupnik. Una obra preciosa en uno de los muros de la iglesia de San Ignacio en Manresa. Hemos hecho una reinterpretación de algún detalle, al margen de la gran diferencia del resultado final entre el original y el nuestro, pero porque es nuestro, nos ayuda a poner ante nosotros en la oración una imagen del misterio de la fe.

Cristo crucificado, vestido de sacerdote, recogiendo la antigua alianza y estableciendo la nueva y definitiva, nos muestra su gran herida del costado, herida de redención. Habiendo cumplido todo en su vida, se ofrece en mirada al Padre. María a su lado nos señala la llaga como objeto de fe y salvación. María serena y en pie, como la Iglesia, junto a Jesús es el único personaje que nos mira. San Juan mira a Cristo, a la par que le señala. Él como modelo de creyente y discípulo, le contempla e indica y sostiene en sus brazos el Evangelio, como estímulo apostólico. Al fondo una gran puerta, la puerta dorada de Jerusalén que nos recuerda la condición de Jesús como el Mesías, el enviado, que a su vez nos envía. 

Toda esta escena está construida sobre la negritud de una roca abierta, el Gólgota, que hace referencia a los relatos de la Escritura, tinieblas, cortina del templo rasgada, piedras rajadas, tumbas que se abren…. (Zac 14,1-21; Ez,37; Dan 12; Mt 27,50-51). El río de sangre resultante de esta herida en la tierra, alcanza al propio sagrario, como lugar de la presencia y actualidad  de este Jesús sacramento, en la Eucaristía que alberga. Este ambiente de vida profunda, vida resucitada, aparece flanqueado por dos personajes arrodillados. El gran evangelizador de África, Daniel Comboni y el primer santo africano, Carlos Luanga, (en el original son dos legionarios romanos).

Esta escena, recién estrenada por nosotros, es testigo de una entrega difícil. Una carta ayer confiada a mi persona y que ha estado hoy en las celebraciones dentro del misal que he utilizado en este domingo en Bobua y en Bouchia. Una carta que comunica a Dieubení, hasta ahora vicario parroquial, su condición como suspendido a divinis. 

El desencadenante inesperado ha sido el hecho de que una joven se ha presentado en casa del Obispo el martes pasado para denunciar que tiene un niño de poco más de un año con él. Admitido por su parte, el procedimiento ha sido simplemente cumplir el protocolo establecido para ello. Ante lo inevitable, él ya me lo indicó el jueves sin saber que el Obispo ya me lo había comunicado el mismo martes por la noche, supone el principio del fin del ejercicio de su ministerio.

Es una situación muy difícil para mí. Un proyecto de vida sacerdotal y pastoral compartidas, que apenas iniciado, lleno de ilusión también por su parte, tiene que replantearse. Una vida de equipo que en estos primeros compases ya había mostrado el diferente proceder de lo que en estas latitudes acostumbran, donde el párroco es la autoridad que verticalmente ordena al vicario quien sólo se contenta con obedecer. 

Yo, amparado de momento en la seguridad de sus conocimientos sobre el terreno parroquial y en la lengua, ahora me veo en primera línea, en verdad mostrenca, de la realidad que me circunda, sin colchón alguno de seguridad.

El caso es que le he explicado todo con cariño y despacito, pero con mucha pena. El alcance del hecho y el calendario inminente de su cese. Aún está en una nube en la que los acontecimientos hacen cola para ser primero vividos antes que interpretados.  La próxima semana cesará y la siguiente explicará su abandono a la comunidad, para después él, iniciar una incierta vida. Por mi parte yo, comenzar con José Antonio un proyecto algo diferente de lo inicialmente planteado.

Ahora lo que toca es estar cerca de él y poner humanidad a una, por otro lado muy entrañable carta escrita para él por el Obispo. Pero este estilo no resta nada a la crudeza de su contenido, ni merma las consecuencias que de este hecho se derivan. 

De este modo, y mirando ambos la imagen antes descrita, somos conscientes que cuando el hombre cierra una puerta, la muerte de un inocente, Dios abre dos, el perdón y la vida evangélica. Un reto para todos. La diócesis que se queda sin un sacerdote en su ya exigua lista de seis nativos. Él que debe afrontar un horizonte muy diferente. La parroquia que pierde un pastor entregado. Yo que ante esta pérdida me veo abocado a poner todos mis sentidos y cualidades a lograr esa integración que de otro modo hubiera sido más estacionada…


Con esta pérdida, perdemos todos y nos alerta a poner cada día nuestras miserias, silencios, miedos y torpezas en Quien sabemos nos ama y nos sostiene. Que el Señor le acompañe y sea siempre en nuestra entrega, alegría y fortaleza.

FIN DE PISTA

Hay palabras y lugares que todos guardamos en el libro de nuestras vidas con una honda significación y sentido. Todos tenemos palabras, olor...